Cultura ciudadana: Un reto colectivo

La Cultura Ciudadana es una tarea de todos

Últimamente el término “cultura ciudadana” es empleado con mucha ligereza. Si bien es algo en lo que muchas entidades promotoras de cultura han decidido trabajar, el concepto colectivo de cultura ciudadana cada vez es más lejano de su origen.

Promover cultura va más allá de incentivar comportamientos ligados a buenas acciones, y como primer paso, la ciudadanía debe entender qué es aquello en lo que se le trata de educar. El termino no es nuevo, la moda puede hacer parecer esto como una novedad en materia de transformación de ciudad; pero realmente la cultura ciudadana se remonta principalmente a algo tan antiguo y tan humano como la familia.

Sentirse parte de un grupo, de una sociedad o una institución es lo que conocemos como sentido de pertenencia, y este se desarrolla primeramente en la familia, ya que es el primer grupo al que pertenecemos. Sentirlo implica ser fiel al grupo, procurando el respeto por sus normas, es decir, vivir un sentimiento de comunidad lo cual favorece la convivencia; cada logro o dificultad individual, se convierte en algo que es asumido de igual manera por todos. 

El sentido de pertenencia se evidencia en la satisfacción y en el orgullo que el individuo siente por una institución a la que pertenece, ya sea familia, barrio, ciudad o país. Quien no tiene desarrollado ese sentido social, siempre sentirá que está en el lugar equivocado, que no pertenece o no se encuentra a gusto donde está, por lo tanto, nada lo motiva a aportar algo. Por el contrario, cuando tenemos sentido de pertenencia y satisfacción es posible que logremos vivir en un mejor ambiente donde cada miembro del grupo cuida, valora y respeta. Dándole la importancia que ello representa en el bienestar propio y el de su comunidad.

Ya que la cultura ciudadana tiene que ver en gran parte con ese sentido de pertenencia que desarrollamos en la convivencia familiar, en Cartagena de Indias, el reto se encuentra en rescatar aquellos valores que han sido olvidados por muchos. Lo anterior, genera en el ser humano seguridad y autoestima necesarias para construir así una relación de reciprocidad y desarrollo mutuo consigo mismos, con su familia, con su barrio, con la ciudad.

De esta manera, cuando comprendemos qué es cultura ciudadana, es posible inspirar a otros para formar una Cartagena con sentido de pertenencia, tolerante, capaz de llegar a acuerdos y, sobre todo, una ciudadanía responsable, que respete la ley y cumpla las normas de convivencia, no por imposición sino por voluntad propia. Porque como dice el filósofo Séneca “Nadie ama a su patria por ser la más grande, la más rica o la más avanzada, sino porque es la suya”.