Orquesta Sinfónica de Bolívar y la SMPC regalan concierto a los hospitalizados de la Casa del Niño

Este 31 de octubre, gracias a una alianza establecida entre la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena y Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar (Unibac) ofrecimos un concierto de la Orquesta Sinfónica de Bolívar a cerca de 80 niños internados en el Hospital Infantil Napoleón Franco Pareja conocido como la Casa del Niño.

 El concierto fue didáctico y los niños pudieron conocer los instrumentos musicales que conforman la Orquesta como el violín, la viola, el violonchelo, el contrabajo, la flauta, el clarinete, el fagot, los timbales, los platillos, el bombo, el güiro, el piano, el corno, la trompeta, el trombón y la tuba. 

Así mismo, disfrutaron un viaje musical por países como Rusia, España y México, con obras de los compositores Mussorgsky, Chaikovsky, Bizet y Márquez, interpretadas por los 50 jóvenes músicos procedentes del Conservatorio de Música Adolfo Mejía de Unibac, dirigidos por el maestro Germán Céspedes Díaz.

La actividad contó con la participación del clown Doctor Alexito, quien se encargó de divertir con sus ocurrencias y juegos a los niños que tienen quebrantos de salud.

"Estamos muy complacidos de ver la respuesta que ha tenido esta iniciativa. Ver las sonrisas de los padres y niños que se encuentran hospitalizados en La Casa del Niño, a pesar de todas las dificultades por las que atraviesan, nos llena de una inmensa emoción y nos hace esforzarnos por seguir llevando este tipo de eventos a sitios vulnerables. Estamos seguros de que a través de la música podemos formar ciudadanos que valoren las demostraciones artísticas y generando espacios de integración social, por eso seguiremos firmes en este propósito con esta maravillosa alianza establecida entre UNIBAC y la SMPC", mencionó Elizabeth Campillo, Directora de la SMPC. 

Por su parte el Maestro Germán Céspedes, Director de la Orquesta Sinfónica de Bolívar, explicó que La música es un arte maravilloso, que como ningún otro alimenta la fantasía, la imaginación. Gracias a esa virtud con ayuda de la música podemos viajar en el tiempo y en el espacio, en la realidad y la ficción.