Leonor Espinosa de la Ossa

Leonor Espinosa es Economista de la Universidad Tecnológica de Bolívar y Artista Plástica de la Escuela Superior de Bellas Artes de Cartagena.

Su propuesta culinaria está fundamentada en el trabajo que viene realizando desde hace más de diez años, el cual incluye investigación antropológica, arte contemporáneo, inmersión geográfica y gestión cultural.

La calidad de su investigación la ha llevado a valorar cómo los cultivos e ingredientes propios pueden ser potenciados desde sus lugares de origen, y a través de la fundación FUNLEO, "Gastronomía para el Desarrollo", crea iniciativas que difunden estos conocimientos a comunidades rurales campesinas, indígenas y afrodescendientes del país, propendiendo así mismo  por su bienestar, salud y nutrición.

 Cartagenera, de familia sucreña, ha dedicado gran parte de su vida a investigar y crear tendencias vanguardistas basadas en la cocina local, convirtiéndose en una figura de gran importancia e influencia, reconocida por su arduo trabajo en la preservación del patrimonio cultural del país.

Actualmente Leonor dirige la cocina de sus  restaurantes: LEO y MISIA.

En LEO, ampara su propuesta CICLOBIOMA en el estudio periódico de las especies biológicas promisorias de diferentes biomas y ecosistemas colombianos para ser usadas en la culinaria y en el maridaje actual dentro de un lenguaje contemporáneo. Actualmente LEO es el mejor restaurante de Colombia En la lista LATIN AMERICA'S 50 BEST RESTAURANTS 2016 ocupando el puesto 16.

En MISIA promueve los sabores de la cocina colombiana, siendo fiel a las tradiciones culinarias de Colombia, haciendo un homenaje a la comida de su infancia y a la que se ofrece en los piqueteaderos, plazas públicas y refresquerías populares del país.

Leonor es Presidenta de la Fundación Leo Espinosa FUNLEO que dirige su hija, experta en desarrollo y sommelier, Laura Hernández-Espinosa.

Tiene varias publicaciones,  entre ellas LEO EL SABOR, un libro donde relata historias de los fogones ancestrales y plasma una visión moderna a través de su vivencia en siete comunidades étnicas. Igualmente, tiene una columna en El Espectador bajo el mismo nombre, en donde opina sobre el acontecer y la cotidianidad de la cocina colombiana a  través de cuentos y crónicas.